UNA NUEVA TEMPORADA

UNA NUEVA TEMPORADA

Escucha este Pan Diario aquí:

«Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Un tiempo para matar y un tiempo para sanar. Un tiempo para derribar y un tiempo para construir. Un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar.»

Eclesiastés 3: 1-4 NTV

Salomón bien lo dijo, en la vida todo tiene un tiempo. Cuando es tiempo de llorar hay que hacerlo a los pies de Jesús, quebrar nuestra alma y dejarnos ser moldeados en medio del dolor, pero ese sufrimiento no es eterno, la temporada cambia.

Así como las estaciones naturales del mundo pasen de invierno a verano, de verano a primavera y otoño, iguales nuestra vida es transformada en cada estación.

Hace seis meses nació mi bebé Keren, ella es una promesa de alegría a mi vida, es el inicio de una nueva temporada para mi corazón, y su nombre representa un nuevo tiempo, igual que Keren la hija de Job, llegó a su vida con sus hermanas para culminar lo restauración de Dios para Job, después de haber pasado la temporada de llorar, de sufrir, de enfermar.

Hoy entiendo que los tiempos son necesarios, que las lágrimas de la estación del invierno y los fuertes vientos que azotan en otoño, que enfrían el alma, tenían que mudar mi corazón delante del Señor, pero algo más maravilloso pasó, el fin de esa temporada llegó y un rayo de sol se empieza a ver entre las nubes, es la promesa de Dios cumpliéndose.

Aquello que una vez fue tristeza, hoy es fe, que permite recibir con alegría el milagro de una nueva vida, y eso es lo que el nacimiento de nuestra segundas hija representa.

Ahora es necesario entender que nuestro corazón tiene que estar dispuesto y seguro en Dios para disfrutar los tiempos de alegría que están llegando a nuestra vida.

Lo que quiero que entiendas hoy, es lo que dice la palabra en Eclesiastés todo tiene su tiempo y si estás en invierno, no temas, no morirás ahí, el Señor tiene tiempos de refrigerio y de alegría para tu vida

En medio de la nueva temporada, hay que alabarle, servirle, glorificarlo y demostrar al mundo que Dios consuela, alegra, y vivifica nuestra vidas así como nuestro espíritu.

Recuerda que el camino que debemos pasar es necesario atravesarlo de su mano, e ir cada día por el camino donde todo tiene su tiempo.

No desmayes, tampoco desesperes, pueden ser días o años para cambiar una estación pero lo que debes saber es que Dios está presente en medio de cada clima emocional, físico o espiritual de nuestra vida.

Señor, moldéanos para ser las personas que deseas que seamos en medio de cada estación, enséñanos a ser fieles y no flaquear en cada proceso que vivamos y a entender que tu estás en control de todo. Amén

-Por Rebeca Marin-