MI FORTALEZA

MI FORTALEZA

Mira este Pan Diario aquí:

Hoy quiero hacerte unas preguntas: ¿Cuántos hemos estado enfermos sin ganas de nada? Creo que la mayoría hemos pasado por un momento complicado de salud donde nos sentimos mal, y no queremos hacer nada o se nos dificulta realizar alguna tarea.

¿Cuántos hemos tenido problemas que nos desaniman? Muchas veces hemos enfrentado circunstancias difíciles donde queremos salir corriendo y dejar todo botado.

Nosotros los seres humanos por naturaleza somos emocionales, nuestras emocionas cambian constantemente según el momento que estemos viviendo.

El rey David y otros salmistas, a lo largo del libro de los Salmos, expresan sus sentimientos, muestran tristeza y alegría, duda y confianza, dolor y consuelo, desesperanza y esperanza, ira y contentamiento, deseo de venganza y voluntad de perdón.

En el Salmo 73, Asaf nos demuestra que se encuentra en medio de una lucha, esto lo podemos ver en los versículos 13 al 14, que dicen así:

¿Conservé puro mi corazón en vano?¿Me mantuve en inocencia sin ninguna razón? En todo el día no consigo más que problemas;cada mañana me trae dolor.

Salmos 73:13-14 ntv

Sin embargo, Asaf decide entrar en la presencia del Señor para presentar su ira y desesperación, en medio de sus pensamientos el Señor lo hace comprender sus planes.

A pesar de que Asaf dudó y fue necio al tratar de reprocharle al Señor por no entender que era lo que pasaba, él reconocía que solamente la confianza y dependencia en Dios, le iba a dar la fuerza necesaria para continuar en sus luchas. Este capítulo en el versículo 25-26 nos dice:

“¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra. Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre.”

Salmos 73:25-26 NTV

Asaf declaraba que la fuerza de su corazón era Dios, su anhelo más grande era Dios, no importaba lo que pasaba a su alrededor, él seguía con su mirada fija en su creador.

Nosotros día con día debemos poner en primer lugar a Dios en nuestro corazón, que Él sea quién nos sostenga en tiempos de dificultad, y no dejarnos llevar por las emociones del momento, sino recordar que, en medio de la depresión, ansiedad, enfermedad, preocupaciones, problemas o si algo causó dolor en nuestro corazón, podamos dejarlos a un lado y decirle “Padre, tú eres la fuerza de mi corazón, sin importar lo que haya a mi alrededor, tú eres mío para siempre”

Sigamos el ejemplo de Asaf, reconoció su necedad y vio lo afortunado que era de conocer a su Dios, el versículo 28 nos dice:

“En cuanto a mí, ¡qué bueno es estar cerca de Dios! Hice al Señor Soberano mi refugio, y a todos les contaré las maravillas que haces.”

Salmos‬ ‭73‬:‭28‬ ‭NTV‬‬

No importan cuantos desiertos atravesamos, Dios ha prometo estar ahí con nosotros, solamente tenemos que decidir estar todos los días estar cerca de Dios y hacerlo nuestro refugio.

-Por Juliana Flores-